Un antiguo trastero húmedo y sin encanto escondía un potencial que nadie veía: un acceso independiente y una conexión directa con el jardín. La propietaria quería aprovechar ese rincón olvidado para ganar un espacio propio de verdad —un refugio dentro de parcela de la casa, pero fuera del ruido del día a día.
El proyecto transforma ese trastero en una acogedora habitación suite, llena de luz y con conexión directa al exterior para disfrutar de la naturaleza. Per aconseguir, S'han utilitzat materials i colors naturals que aporten calidesa i equilibri, mentre que el projecte d'il·luminació, de caràcter suau i respectuós amb els ritmes circadians, acompanya el benestar i afavoreix un descans reparador.
El resultado es un espacio que ya no se ve como un trastero, sino como el refugio donde de verdad se puede desconectar — la prueba de que hasta el espacio más olvidado de una vivienda puede convertirse en el que más se disfruta.