Este proyecto nace de la voluntad de tener una casa que respete los ritmos del día: un espacio para vivir y trabajar durante el día, y otro completamente distinto para descansar por la noche, sin que ambos mundos se mezclen. Per aconseguir, ell acompañamiento integral en interiorismo se desarrolló de la mano de Magrinyà Arquitectes, encargados de la reforma estructural.
En la planta baja, la zona de día, cada espacio tiene un propósito claro y una función definida, con zonas de almacenaje pensadas para mantener el orden sin esfuerzo diario: recibidor, zona de despacho independiente para poder trabajar sin interrupciones, baño con habitación húmeda propia (lavadora, secadora y plancha), y un gran espacio común que une comedor, sala de estar y cocina, pensado para que la vida familiar suceda de forma natural.
En la primera planta, la zona de noche, las habitaciones cuentan con armarios empotrados y una zona de estudio propia, mientras que la suite principal —con baño tipo spa y salida directa a terraza— se convierte en el rincón donde de verdad se puede desconectar.
La selección de materiales y el diseño a medida de la cocina y los baños completan un proyecto donde cada espacio tiene su lugar y su función: la casa ya no exige decisiones constantes para mantenerse en orden, sino que sostiene, de día y de noche, tanto los momentos en común como los que cada uno necesita para sí mismo.